La Obra Completa De Jesucristo




 


La obra completa de Cristo
Cristo nuestra EXPIACIÓN. “Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada” Isaías 53:10. La mención de esta palabra en las sagradas escrituras, apunta básicamente a la acción de cubrir el pecado.

Es eso lo que justamente hizo nuestro amado Salvador; Él extiende un manto de justicia sobre nosotros para poder cubrir el pecado que nos impedía llegar a Dios. Es la eficacia de su sangre que encubre nuestras iniquidades y desaciertos.

Cuando el hombre peca en el jardín del Edén, la vergüenza de su desnudez queda al descubierto. Nada podía cubrir con eficacia aquella naturaleza caída; ni siquiera las dedicadas costuras de los delantales de hojas de higueras que Adán y Eva se cocieron a espaldas de Dios. Era el comienzo de la separación del hombre y de Dios, pero además, el comienzo de la manifestación de la eterna obra de la salvación en Cristo.

Era necesario que alguien expiara nuestro pecado delante de los ojos santos de Dios. Esa era la misión de nuestro Señor Jesucristo, y eso fue justamente lo que el consumó en la cruz.

Toda persona que cree de todo corazón en el sacrificio de Cristo como único medio para alcanzar salvación, obtiene esta bendita expiación. De esta manera, Dios ya no nos mira a través de nuestra horrorosa condición natural, sino que nos mira a través del manto de justicia de Cristo, a través de su perfección, de su dignidad y de su pureza. Sin expiación, ningún hombre puede ser salvo.


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